Inteligenciasmultiples09's Blog

enero 9, 2012

Inteligencia Espiritual

Filed under: Artículos,Inteligencia Espiritual — inteligenciasmultiples09 @ 2:58 pm

“Vivir las leyes” – Una expresión que la convertiremos en invitación.

– Qué significa? – De qué leyes estamos hablando? – Si las cumplo que puedo lograr? – Cómo se hace para saber si es una ley?

Te hago una propuesta. Peregrina concientemente con tus ojos, este texto que adjunto, y luego respóndete.

Hazlo, será positivo

Leer más … InteligenciaEspiritual.57pdf

Anuncios

octubre 15, 2011

El acento en la tarea y no en la persona; o en la persona y no en la tarea

Filed under: Artículos,Inteligencia Espiritual — inteligenciasmultiples09 @ 3:16 pm

La revista Neurocapital Humano, nos publicó. Nuestro agradecimiento a su generosidad.

Invitamos a leer más ….  El_acento_en_la_tarea_y_no_en_la_persona-_Art

septiembre 19, 2011

¿Existe una inteligencia espiritual?

Filed under: Artículos,Inteligencia Espiritual — inteligenciasmultiples09 @ 1:13 am

Muchas veces  se considera la existencia de una inteligencia espiritual, si bien H. Gardner en su obra ” La Inteligencia Reformulada”, habla de ella y dice que algo que pueda llevar ese nombre no reúne todas las condiciones, y por lo mismo no hay, al menos por ahora, una inteligencia espiritual, existen algunos artículos como el que presentamos en esta oportunidad que estudian el tema.

Leer más  …  Inteligenciaespiritual-58

junio 15, 2011

Todos queremos ser naturalmente felices!!!!!!

Filed under: Artículos,Inteligencia Espiritual — inteligenciasmultiples09 @ 4:14 pm

Art. Publicado en  Neurocapital Humano  http://www.neurocapitalhumano.com.ar/shop/noticias.asp?topid=36&t=NEUROFELICIDAD%2013-%20%C3%81mbito%20Personal.htm

Todos queremos ser naturalmente felices.!!!

Lic. José Miguel Toro

Argentina

Todos estamos llamados a ser naturalmente felices!!!!.

Pero, por alguna razón, muchas veces, no lo somos.

Entonces, la pregunta que deberíamos hacernos es muy sencilla, pero no es común o frecuente que nos la hagamos.

La pregunta es – ¿Cómo se hace para ser feliz?

Hay algunas alternativas que se presentan.

Comerciales, algunas, que se nos dan a nuestro paso de manera cotidiana. Por ejemplo, si nos detenemos frente a un kiosco de revistas, miramos con atención los productos  que se exponen, es frecuente que nos encontremos con algunas revistas o mínimos textos que llevan por título alguna de las siguientes frases: – Cómo ser feliz; Sea auténticamente feliz; Normas y principios para ser feliz; Los pasos para ser feliz; etc.

También, podemos encontrarnos con otros ejemplos, ello se da cuando visualizamos cursos  difundidos en los medios públicos de transporte o en la misma vía pública, que anuncian diversos eventos para ser feliz, y para darle realce al mismo, será dictado por un afamado maestro venido recientemente de la India con una breve estadía en los EE. UU.

Pero, no todo es chato, también sobre este tema, tenemos algunos textos que tienen vuelo propio, porque hubo grandes hombres  que durante la historia de la humanidad, se preguntaron sobre este tema. En esta oportunidad estamos haciendo una  referencia concreta,  no solo por su contenido, sino también por su autor, es el caso del texto “La felicidad Humana”, escrita por el gran maestro español, Julián Marías.

Obra por demás recomendable sobre el tema que estamos tocando.

Visto este panorama nos sentimos en la necesidad de pensar, ¿Qué hace que no sea tan fácil ser feliz y que tengan que existir libros que enseñan a serlo?

Es llamativo, –  ¿No les parece?-

En estas líneas deseo proponer nuevamente el problema con la intención de motivarlos a pensar en nuestra propia felicidad.

Entonces, si todos estamos llamados a ser felices, o nos sentimos naturalmente llamados a ser felices. Me pregunto. -¿Qué estoy haciendo para serlo?

¿Considero, en ocasiones, la manera en la que vivo?

¿Pienso, si vivo en el presente o si estoy pensando en todo lo que no pude hacer, en el pasado, por la intervención de los demás, o en todo lo que no podré realizar en el futuro?

¿Considero la posibilidad de mirar analíticamente mis procedimientos?

¿Pienso, a veces, si realmente yo hago algo para mejorar mi manera de pensar?

¿Me planteo, en algunos casos puntuales, si yo estoy haciendo algo para agradar  al otro?

¿Pienso, si en mis proyectos personales dejo lugar al otro?

¿Me planteo, a veces, la posibilidad de prestar atención al derecho del otro a ser querido por mí?

¿Estoy pensando la posibilidad de cambiar mi manera de proceder, en el campo de los vínculos con los demás?

¿Estoy pensando la posibilidad, aunque sea eventualmente, de pedir perdón?

¿Considero, al menos eventualmente, la posibilidad de amar al otro, sin pedir nada a cambio?

Para ser felices, entiendo, que debemos ser y proceder de manera coherente, es decir, no ocultar nada. Esto no es ser un cándido. Estamos diciendo que nuestros criterios deberían ser consecuentes con nuestras acciones; si deseamos hacer una referencia a grandes ejemplos de vida coherente, podemos pensar en los grandes maestros espirituales, ellos lo practican, tengamos presente en ese caso el ejemplo de M. Gandhi, el “Alma Grande”. Alguien que ajustaba permanentemente su manera de vivir a valores universales, logrando administrar la realidad, siendo con ello una persona  altamente proáctiva, y no dejándose gobernar por las circunstancias, que terminan degradando a la persona, convirtiéndola en alguien totalmente reactivo, es decir, alguien que no puede vivir la felicidad que da el ejercicio pleno de la libertad, en armonía con valores universales.

Estamos haciendo una invitación a vivir la ley del equilibrio, de la cual tan bien nos habla S. Covey, cuando desarrolla el primer hábito, en su texto: “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva”. Busquemos una armonía en nuestras vida, en el vivir cotidiano, vivamos un presente intenso, sin el lastre de lo que ya murió y no puede volver, como es el pasado; ni nos ocupemos de lo que todavía no existe, tal el caso de lo que todavía no vivimos, el futuro.

En esta instancia, de un vivir en armonía coherente, encontramos a muchas personas que se expresan de diversas formas y en esas maneras de expresarse, nos muestran una transparencia madura, producto de un crecimiento interior que pueden darlo a conocer tanto en la música, como en la danza, o bien en la literatura, o bien en las relaciones interpersonales, o bien en la comunicación con lo trascendente. Pero en cada una de estas expresiones, percibimos un estado de felicidad en ella que se trasunta en las facciones de sus rostros y en su serenidad y paz que transmiten en la comunicación con los otros.

Pensemos que somos creados para ser y vivir de una forma, y en la medida en que lo seamos, estaremos actuando o viviendo, cotidianamente, de la manera para la cual fuimos creados. Estaremos viviendo en armonía con nosotros mismos, con nuestros semejantes y con el entorno todo.

Estamos tocando el tema de la coherencia. Una coherencia entre nuestro ser interior, natural, y nuestra manera de actuar, nuestra manera de proceder. Es una propuesta que no es novedosa, pero debido a las frecuentes dudas que nos asaltan, es una posibilidad a considerar.

La bibliografía a la que hicimos referencia al principio considera como necesaria la coherencia entre el ser y el actuar. Ahora esa coherencia es percibida, tarde o temprano por el otro.  Esa percepción se traduce en una forma concreta de respuesta o circulación del otro hacia mí, generando un diálogo.

Es decir, el otro al que me refiero o con el que me vinculo, decodifica, piensa y evalúa lo que percibe de mi manera de pensar y actuar, y saca conclusiones, conclusiones que se concretizan en la manera de responder a mis propuestas. Esas respuestas pueden ir desde la más absoluta e incondicional aceptación  hasta el absoluto rechazo.

Ahora bien, como somos seres naturalmente sociales, es decir, nos realizamos en sociedad, el rechazo del otro nos provoca un efecto que se expresa en tristeza, en amargura, en no felicidad.

Con este desarrollo estamos fundando la felicidad en la naturaleza naturalmente social de la persona, y en la necesidad en que esa vinculación o apertura al otro tenga necesariamente coherencia entre el ser y el actuar.

Ahora, luego de estas reflexiones, nos volvemos a preguntar.

¿Qué estoy haciendo para ser feliz?

¿Qué estoy haciendo para que mi actuar sea coherente?

De la respuesta que demos a estos interrogantes, obtendremos el resultado que estamos buscando con tanto ahínco.

Antes de finalizar  deseo dejar una pregunta en el aire para que cada uno pueda tomarla y poner a trabajar su mente.

¿Qué estoy haciendo yo para ser feliz?

Muchas gracias….

marzo 18, 2011

¿Sábes que valen mucho?

Filed under: Artículos,Inteligencia Espiritual — inteligenciasmultiples09 @ 5:00 pm

Padres, algo para pensar…

 

¿Sabes que valen mucho?

Lic. José Miguel Toro

Argentina

Frecuentemente nos encontramos con muchos adolescentes que sufren un estado que los agobia, ese estado es la soledad.

Ese estado los empuja a buscar desesperadamente la compañía del otro. Aunque las condiciones para que ese otro se convierta en compañía no son muchas. Básicamente que esté con el adolescente, durante un tiempo y que preste el oído a sus desventuras o a sus ocasionales éxitos.

Cuando viajamos en un tren o en un colectivo, muchas veces escuchamos que luego de una despedida de dos viajeros que vienen juntos y aparentemente son amigos, uno le dice al otro: –  llamame!. No te olvides!! – Por faaaa.-

En otros casos vemos a adolescentes que buscan tener amigos en facebook o en un sinnúmero de redes sociales. Evidentemente están solos o se sienten solos, muy solos.

No quieren sentirse solos. Entonces frente a este fenómeno de la adolescencia, en particular de muchos, nos hacemos una serie de preguntas.

¿Será que el estar con otros los satisface?

¿Será que el estar con otros los mantiene ocupados?

¿Será que el estar con otros los libera de mirarse a sí mismos?

¿Será que estando con otros los ayuda a no descubrir que están necesitando que  los quieran?

¿Será que estando con otros se liberan de descubrir que son débiles, sensibles, maleables y por ello pasibles de ser avasallados, pasibles de ser denigrados, pasibles de ser atropellados?

No se porque los jóvenes quieren no estar solos. Supongo que esa edad uno desconoce el valor de la soledad relativa.

Creo que es un fenómenos que requiere atención, porque es una señal de que algo importante, pero con un futuro oscuro, ya está entre nosotros.

Este fenómenos necesita que alguien, en particular los adultos, le prestemos mucha atención.

¿Pero cuáles adultos?.¿ Cualquier adulto?

No. Los adultos llamados papás.

Porque aunque no lo parezca estamos hablando de adolescentes que son nuestros hijos. Y nuestros hijos están padeciendo, con bastante frecuencia, el abandono de muchos de sus padres.

Este fenómeno que los golpea fuertemente presenta dos flancos. Por un lado, la debilidad propia del adolescente que busca ayuda. Por otro, la obligación de los padres de estar acompañando a los hijos.

Es nuestra obligación como padres y el derecho de nuestros hijos, que les prestemos atención,. Que los acompañemos, en definitiva, que no los dejemos solos, que no los abandonemos.

Porque si ocurre este abandono, aunque no lo tengamos presente, los convierte en presas débiles y dóciles, para todos aquellos que sin escrúpulos los utilizan de diversas maneras.

Estamos visualizando este fenómeno cada vez más, por estas tierras, los invito a tomar nuestra responsabilidad de padres y cuidar a nuestros hijos, porque valen mucho.

 

 

Muchas gracias…………

 

febrero 2, 2011

Educación en Valores

Filed under: Artículos,Inteligencia Espiritual — inteligenciasmultiples09 @ 5:01 pm

EDUCACION  EN  VALORES

Lic. José Miguel Toro

Publicado en:

http://www.neurocapitalhumano.com.ar/shop/detallenot.asp?notid=241

 

Introducción

Por estos días estamos siendo bombardeados por los medios de comunicación con información referida a episodios violentos que no nos llevan a nada positivo. Esta realidad nos lleva a pensar sobre un elemento que surge inmediatamente. Visualizamos una pelea permanente que llega hasta límites insospechados dónde esta en juego un conjunto de aspiraciones. Este conjunto de aspiraciones peca de presentarse de manera violenta, y como consecuencia de ello, no respetando derechos y obligaciones de ambas partes en pugna.

Esta situación nos inspiro un pensamiento que deseamos poner por escrito en estas líneas. Esto es el concepto de Valor y sus implicancias en el terreno educativo.

Para ello haremos lo siguiente, en primer lugar definiremos lo que entendemos por Valor y su fundamento filosófico. En segundo, veremos las implicaciones que ello tiene en el terreno educativo, en particular en los jóvenes. Y por último, propondremos vías de trabajo.

Naturaleza del Valor

El valor es entendido desde la tradición histórica como un bien. Es un bien que despierta un hambre en el sujeto que conoce. Y ese apetito es una inclinación a ese algo que tiene lo que deseamos, es decir, es un algo que atrae al sujeto que lo capta o lo conoce.

Ahora bien, ese algo que tiene un interés para el sujeto cognoscente, es captado por la inteligencia como algo conveniente. Si bien nuestros sentidos captan algo, con color o con sabor o con sonido, etc. La decodificación de conveniente o no conveniente, lo puede hacer solamente la inteligencia.

Estamos diciendo que nuestro concepto de Valor, nuestra idea de Valor, se ubica en la mirada de la inteligencia. Esa inteligencia, lo concibe, lo ve como bueno, de  allí lo de conveniente, en definitiva, estamos hablando de un ser. Porque la inteligencia está orientada a la verdad, que sabemos, que es. Por lo que, lo conveniente que venimos describiendo, es bueno, también, es ser y también, es verdadero, todo ello captado por la inteligencia. Un tipo de inteligencia que necesariamente debe ser espiritual porque debe estar capacitada para captar este algo, que en ocasiones se presenta sin corporeidad, es decir, solo captable por una potencia no material, no orgánica, no sensible. Y la inteligencia, está preparada para captar este tipo de realidades.

Además, la potencia que capta esta realidad conveniente que estamos describiendo como valor, debe encontrar en ese algo, en eso que capta, lo conveniente, para el sujeto que los conoce. Es decir para nosotros.  Estamos en un terreno estrictamente intelectual. Es el terreno de los Valores. De allí que no cambian.

Es el terreno del bien, también, es el terreno de la verdad, en definitiva, es el terreno del ser.

Con estas descripciones, estamos tratando de definir la naturaleza de lo que es el Valor.

En el Terreno Educativo

Estas ideas no se conocen por ciencia infusa, estas ideas hay que adquirirlas. Pero no adquirirlas de cualquier modo. Hay formas de aprender algo. Esas formas para ser realmente efectivas y significativas, deben tener en cuenta algunos elementos.

Nosotros como personas que somos, somos seres abiertos al otro o abiertos al entorno que nos rodea. Esa apertura no es monolítica, no esta formada por una sola línea o un solo canal, sino que nuestra apertura esta formada por diversos canales. Estamos diciendo que en esa apertura conocemos. Es decir nos damos cuenta de lo que dice una canción, entendemos lo que quiere decirnos un mimo cuando nos saluda  o pone cara de contento, conocemos lo que quiere decir una persona que nos habla, etc.

Como vemos son diversas maneras de conocer, o de hacernos conocer algo. Esto lo podemos descifrar porque nuestra inteligencia está preparada para decodificar y comprender lo que nos quiere decir, la canción, o el mimo o las palabras que alguien nos dice.

A esa capacidad que la inteligencia posee de poder decodificar distintos lenguajes, distintas maneras de comunicar, se aplica la teoría de las Inteligencias Múltiples y se indica que nuestra inteligencia tiene diversas maneras de expresarse con el objeto de generar cierto diálogo con el otro.

Pero si bien esta inteligencia naturalmente está preparada, también es cierto que debemos desarrollar esas capacidades. Y los docentes, en particular, somos llamados a estimular y desarrollar esas capacidades en los eventuales alumnos.

Pero los alumnos no desarrollan esas capacidades si nosotros, los docentes, no proponemos un significado valioso para éste en el objeto a conocer. Si lo que queremos o vemos necesario que el alumno conozca no es visto como valioso por el alumno, el mismo no es conocido. Es decir, no es recibido.

Entonces proponemos como un axioma a nuestros queridos colegas docentes, que lo propuesto a los alumnos para su aprendizaje, esté envuelto en un Valor que sea significativo para este eventual alumno. Para esto, tengamos en cuenta toda lo dicho anteriormente sobre la naturaleza del valor. El Valor que conlleve el mensaje enviado al alumno, debería tener, a nuestro humilde entender, una carga emociona y una orientación a la aplicación de orden práctico.

Propuestas de Trabajo

Luego de haber presentado lo referido al Valor, deseamos proponer líneas de acción a los efectos de que las mismas sean exploradas.

Los adolescentes jóvenes, en particular son seres en los cuales se está generando un cambio vertiginoso de los elementos componentes de su personalidad. Es muy característico en este periodo el desequilibrio Pero también la necesidad de estar con otros, donde el grupo de amigos juega un rol fundamental. Y en este ambiente existen Valores que son defendidos con una pasión digna de un guerrero. Dichos Valores están enmarcados dentro de la lealtad, de la amistad, de la veracidad, de la comprensión, etc.

Todos elementos que se encuentran en las letras de música, en los trabajo en equipo, por ejemplo el campamento, en las relaciones interpersonales, en las relaciones intrapersonales, etc.

Esto puede ser capitalizado por nuestro colega docente buscando generar contenidos con significado para el alumno cuya presentación tenga en cuenta los elementos mencionados, a los efectos de continuar, pero de manera dirigida, las orientaciones o inquietudes naturales que el mismo presenta en el periodo señalado. Estamos proponiendo estimular  ordenadamente la orientación natural y no coartarla.

Ahora, estimado colega, nosotros, para poder capitalizar lo que termino de mencionar, necesitamos, y yo en primer lugar, tener un oído atento a las manifestaciones de nuestro eventual alumno, a los efectos de ir generando vías de comunicación con contenidos significativos a su nivel de interés. Y al decir significativos, estoy diciendo que sean valiosos para él mismo, pero repito, a valorar algo, se aprende, no es un contenido infuso. Nosotros debemos enseñar a valorar a nuestro eventual alumno, para que su vida tenga significado.

Hasta la próxima ……

Lic. José Miguel Toro

Argentina

Sugerencias Bibliográficas

–         Rulicki, Sergio – “Comunicación no Verbal”- Ed. Granica-Buenos Aires – 2010

–         Foucault, Michel – “Hermenéutica del Sujeto” – Ed. Altamira –La Plata -2010

Blog de WordPress.com.